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Ubik simple

Nombre no oficial

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Ubik simple


Florabeherit Este artículo cubre el primer episodio publicado por la revista Animal House. Puede que estés buscando el primer episodio publicado en Animal House bajo el término "Venganza", o el Episodio 1 (ya en Young Animal).





"Espadachín Negro" (黒い剣士 Kuroi Kenshi?, titulado "El Guerrero de las Tinieblas" en la traducción de Mangaline; "El Guerrero Negro" en las traducciones de Daruma Serveis Lingüístics para las ediciones de España de EDT y Panini; y "El Espadachín Negro" en la traducción de Panini México y Argentina) es la publicación 1 del manga Berserk (sin contar Berserk - The Prototype). Apareció en el número de octubre de 1989 de la revista Animal House y forma parte de la saga El Espadachín Negro. No fue publicado bajo el término de "venganza" o "episodio" como las publicaciones 3 en adelante.

Argumento[]

En un bosque, un hombre se encuentra manteniendo relaciones sexuales con una mujer que repentinamente se transforma en un monstruo que intenta devorarlo. Cuando esta le dice que por su descuido lo matará, este le responde afirmando que quien estaba a punto de morir sería ella, procediendo a dispararle con el cañón de su brazo mecánico en su boca. Tras abatirla, el sujeto, carente de su ojo derecho y brazo izquierdo, se viste y abandona el lugar. Posteriormente viaja al pueblo de Koka, entrando a una taberna, no sin antes fijarse de un carruaje enjaulado que llevaba niños y mujeres. Dentro, un grupo de bandidos estaba torturando a un elfo. Los clientes de la taberna intentan ignorar lo que sucede por su propio bienestar. El misterioso guerrero llega, pagando al tabernero alegando que causará un pequeño alboroto. Entonces, asaetea a varios de ellos (abatiendo a la mayoría), comenzando por el hombre calvo que tortura al elfo lanzándole cuchillos por sus alrededores. A uno de ellos lo asaetea por la nariz, sometiéndolo con la flecha mientras le pide que le avise a su líder que "el Espadachín Negro ha llegado". En ese mismo instante, otro de ellos intenta atacarlo, pero es tajado a la mitad. Mientras se retira, el elfo piensa en lo absurdamente enorme que es la espada del guerrero.

El elfo ahora libre sigue al guerrero, diciéndole que no debería dejar tirado a quien se supone salvara, asombrándole su espada, a la cuál considera más bien una "losa". Ante la nula respuesta del guerrero, el elfo se presenta como Puck, procediendo a contarle su historia: viajaba con una compañía de circo ambulante, pero un día los asaltaron los bandidos del pueblo, quienes no dudaron en asesinarlos, quedando él como objeto de tortura (atrapado en una jaula para pájaros y empapado en una botella de vino). Luego le explica que el alcalde pactó con los bandidos con la promesa de frenar los asaltos, pero tal parece que comenzarán de nuevo por lo acontecido en la taberna, diciendo al guerrero que en su lugar él ya habría abandonado el pueblo, pues los bandidos lo cortarían en pedazos. Estando a punto de sentarse en el hombro del guerrero, el elfo le dice que incluso podrían atacarlo los guardias debido al pacto con el alcalde, pero este lo golpea, exclamando que no lo toque. En ese instante, el guerrero es rodeado y atrapado por la guardia, abandonándolo Puck.

Charla del alcalde y el apóstol serpiente

El alcalde de Koka habla infructuosamente con el hombre que verdaderamente ostenta poder en el lugar.

En un calabozo, el guerrero es torturado, pero aún así, resiste sin hacer ruido y escupe en la cara al torturador. El alcalde se dirige hacía él, asombrándose tanto él como el torturador del extenso armamento del guerrero, suficiente para formar una guerra él solo. El alcalde recrimina al guerrero por sus actos, temiendo que por su culpa el pueblo sea aniquilado por el señor de los bandidos, afirmando que no sabe con qué monstruo se ha metido, alegando que está por encima de los humanos y que niguno puede matarle. El guerrero afirma saber perfectamente que ese sujeto es un monstruo que come humanos, afirmando haber visto un carruaje repleto de mujeres y niños, recriminando al alcalde por proveerle "alimentos". El alcalde se justifica alegando que es por el bien del pueblo, pero este le echa en cara que sólo ha pactado por su propia seguridad. El alcalde colapsa mientras el guerrero se ríe de él, ordenando que lo torturen todo lo posible con la condición de dejarlo vivo para trasladarlo al castillo. Luego ordena un carruaje para partir al castillo y suplicar disculpas al señor de los bandidos.

Dentro del castillo, el bandido sobreviviente informa a su señor sobre el aspecto del Espadachín Negro, preguntándose este último mientras come si podría ser "él". El alcalde en compañía de sus guardias llega suplicando su perdón, explicando el alcalde que el que está detrás del incidente fue un forastero que no tiene relación con nadie del pueblo. En su desesperación, ofrece más "alimentos" y oro para él. El señor lo nota y le pregunta si teme por su vida, arrojándole de su tenedor una oreja, lo que atemoriza al alcalde. Ante ello, posando su mano sobre una armadura con motivo de cobra junto a una hacha, procede a confesar no sentir interés en dinero ni alimentos, afirmando que todo lo que desea ver es humanos tratando de huir desesperados de un apocalipsis, que desea escuchar el crujir de los huesos de miles aplastados por hordas de caballos. Con una mirada desquiciada afirma que no necesita más excusas, procediendo sus hombres a llevarse al alcalde. Más tarde, el guerrero se encuentra derribado preguntándose en dónde está, siendo incapaz de moverse. De repente, un deforme bebé demoníaco intenta acercarse a este, pero es duramente repudiado. Ante el grito del guerrero, Puck -quien llevaba consigo las llaves del calabozo- se tropieza y cae a un charco, diciéndole molesto al guerrero que lo asustó. En ese momento, el guerrero nota la extraña desaparición de la criatura. Al notar las heridas de guerrero, Puck afirma que los elfos tienen un fuerte sentido del deber, acercándose para ayudarlo, aunque nuevamente el guerrero le exige que no lo toque. Molesto, el elfo exige que no se comporte así y que se deje dar una mano. Ante ello, Puck utiliza su polvo de alas de elfo para curar las heridas, explicando que ellos tienen la capacidad de curar, sentir las emociones de las personas e incluso hacer feliz a las mismas, o al menos eso fue lo que le dijo el líder de la compañía antes de ser decapitado.

Empatía de Puck hacia Guts

Puck nota los sentimientos de Guts.

Ante ello, pregunta el nombre del guerrero, presentándose este como Guts. Al percatarse de la extraña figura marcada en la nuca de Guts, Puck pregunta qué es, levantándose Guts diciéndole que es el "estigma". Puck pregunta por qué lo tiene, pero Guts cambia de tema diciendo que pronto vendrá "él" a matarlo e incendiar el pueblo. Al preguntar si se trata de los sujetos del castillo de Koka, pregunta si acaso piensa involucrar a gente inocente en ello, respondiendo Guts que no le importa nada más que matar al señor de los bandidos. Añade que aquellos que mueren por estar en medio de la pelea de otro no son más que moscas que no tienen la fuerza para sobrevivir en primer lugar. Puck siente un ardor en pecho al sentir las emociones de Guts. Guts concluye que si alguien es incapaz de vivir como quiere, entonces debería morir. Puck reconoce la rabia, tristeza y miedo que siente Guts en el fondo, preguntando por qué lo salvó como respuesta a su afirmación de no importarle nada. Guts procede a reírse de él, preguntándole quién arriesgaría su vida por un pequeño insecto. Puck enfurece y se lanza como una bala a su barbilla, golpeándolo. Puck se retira llorando molesto, reclamándole Guts por irse. Tras ello, observa las llaves y procede a auto lesionarse su brazo izquierdo con sus dedos. Al levantarse y fijarse nuevamente en el exterior, se percata de que el pueblo está en llamas. Acto seguido siente dolor en su nuca, sangrándole el estigma, procediendo a lamerse su sangrado diciendo que "lo ha estado esperando".

Puck observa la masacre en el pueblo, viendo cómo el señor de los bandidos, quien ostenta su armadura con forma de cobra, bebe la sangre de un niño despedazado desde su abdomen empalado con el filo de su hacha. Puck instantáneamente percibe al sujeto como alguien inhumano. Cuando el señor de Koka ordena incendiar todo, emerge Guts de una pila de cadáveres cargando su ballesta, asaetando a una multitud de bandidos/guardias. Acto seguido, Guts rebana por la mitad a otro sujeto junto con el cuello de su caballo. El señor de Koka intercepta a Guts, reconociéndolo como aquel que los ha estado cazando a ellos, "los apóstoles". Este afirma no saber qué pretende lograr Guts con ello, pareciéndole absurdo que un simple mortal se oponga a ellos. Luego, se abalanza contra Guts, pero es asaetado por varios lados de su armadura y su cara, desplomándose. Al levantarse, es nuevamente derribado por las constantes y potentes flechas de Guts. Al acercarse Guts a él, se transforma en una bestia con forma de cobra, semejante a la armadura que vestía. Guts es derribado con un coletazo del mismo. Al salir del interior de la casa donde había sido empujado, el señor de Koka se mofa de Guts afirmando que alguien como él jamás podrá matarlo, y añade qué se lo comerá vivo. Los bandidos huyen aterrorizados, Puck se exalta del miedo y Guts recibe una paliza con varios coletazos que aparentemente lo dejan inconsciente al perder una cantidad considerable de sangre.

Guts activa cañón con dientes contra Apóstol de Koka (manga)

Guts mata al señor de Koka.

El apóstol lo levanta del brazo diciendo que los humanos son patéticos y que sólo sirven para ser comida de apóstoles. Mientras dice a Guts que conozca su lugar y se comporte como comida, este levanta su brazo mecánico apuntándolo en su mandíbula y le dispara con su cañón. Al salir impulsado por el disparo, Guts toma rápidamente su espada y rebana el torso del apóstol. Guts cae herido, pero se levanta con una sonrisa desquiciada, acercándose al apóstol, pisándole la cabeza cerrándole la mandíbula forzosamente, torturándolo asaetándolo continuamente. El apóstol súplica piedad, pero Guts se mofa de él, recordándole que dijo ser "invencible" y que las flechas no le hacían nada, admitiendo que los humanos son débiles pero que aún estando rebanados en pedazos, tienen la voluntad de sobrevivir, prometiéndole que le hará probar un poco de lo que se siente, procediendo a sonreír como un psicópata. En su agonía, el señor de Koka se percata del "estigma" de Guts, revelándolo como el "Estigma del Maldito" (o "Marca del Sacrificio"). Guts pregunta por el paradero de la "Mano de Dios", respondiendo el agonizante individuo desconocer ello, explicando que los apóstoles como él no están capacitados para conocer esa información, afirmando decir la verdad. Entonces, Guts se marcha diciéndole al apóstol que se tome su tiempo y saboree el como su cuerpo se quema vivo lentamente. El apóstol suplica ayuda alegando que no quiere morir mientras Guts se marcha sin voltear. Puck llora horrorizado por lo acontecido, observando a Guts marcharse de la destruida Koka, viniéndosele a la mente la palabra "demente" en ese instante.

Personajes[]

Lugares[]

Navegación[]

Episodios de El Espadachín Negro
Volumen 1
"Espadachín Negro" · "Estigma" · "Ángeles guardianes del deseo (1)"
Volumen 2
"Ángeles guardianes del deseo (2)" · "Ángeles guardianes del deseo (3)"
Volumen 3
"Ángeles guardianes del deseo (4)" · "Ángeles guardianes del deseo (5)" · "Ángeles guardianes del deseo (6)"
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